Las crisis sanitarias de los últimos años han puesto en el punto de mira, por error, a las aves rurales en todos los países de la Unión Europea, ya fueran criadas bajo sellos de calidad, ecológicas, recriadas o familiares.
Durante estos periodos de crisis, la Comisión Europea y los Estados miembros han impuesto restricciones a las explotaciones de cría, tanto para la crianza en libertad como para los mercados de aves vivas.
Estas producciones se han reducido mucho, o incluso desaparecido en ciertos Estados, siendo que juegan un papel social muy importante y contribuyen al mantenimiento del tejido social y de la agricultura tradicional.
Las organizaciones representativas de estos productores han sentido en este momento la necesidad de reagruparse entre Estados para defender estas producciones y prevenir las dificultades futuras.
A día de hoy, ERPA reagrupa organizaciones representativas de productores de aves rurales de numerosos países: Bélgica, España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, República Checa, Rumanía.